El cortejo

En su Utopía [de Tomás Moro] se establece como ley que las parejas de jóvenes deben verse el uno al otro completamente desnudos antes de casarse. Sir Willian Roper, de Eltham, en Kent, se presentó una mañana muy temprano a ver a Milord, Sir Tomás Moro, para perdirle en matrimonio a una de sus hijas. Ambas hijas de Milord se encontraban dormidas juntas en una cama en la recámara de su padre. Milord introdujo a sir William en la recámara, y tomando la sábana por una esquina la levantó de pronto. Ellas estaban sobre sus espaldas con el camisón levantado a la altura de las axilas. Cuando despertaron se dieron vuelta inmediatamente y quedaron sobre sus barrigas. Dijo Roper:
- He visto ambos lados -y pasándole la mano sobre las nalgas a una de ellas, la escogió diciendo: Tú eres mía.
Y esa fue toda la molestia del cortejo…
Augusto Monterroso, La vaca.
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Tags: Augusto Monterroso, Cortejo, Tomás Moro, Utopía
pura poesia ya te digo….ggg pero muy muy bien escrito eso si
me apunto el titulo
La foto de la foto es “Leda”, de Ralph Gibson, 1974 (fragmento)
Ay! qué cosa ! cómo son estos hombres que no saben cortejar!!!!! o será que mejor conformarnos con eso y apender de ellos a “sopesar” su importancia y cortejarlos de igual manera? No sé, no sé
qué bonito el cortejo, qué pena que se pierdan estas tradiciones, que no???
me encanta el texto.
bss gigantes
Álvaro de Cáceres
A mí me parece súper poético a pesar de los pesares, en ningún momento pensé lo contrario!
Gracias por venir queridos y queridas :)
Pues sólo de imaginarme al Sir en cuestión, me da un repelús…
Lo siento, no estoy muy poética.
Jeje, Monterroso es el fuckin’ amo.
Yo siempre he preferido que me cortejen. Vanidoso que es uno.
Monterroso es lo más crack!
lo más
“Obras Completas”; hay que ser muy grande. Mucho.
Lo que no se dice es el guantazo que se llevó Sir Willian Roper minutos después mientras se le decía:
Una cosa es alcanzar la perfección absoluta en esta puta isla y otra cosa que le toques el culo a mis hijas.
Que lo perfecto es enemigo de lo bueno ya lo sabía entonces Tomás Moro y a Sir Willian algo se le quedó.
ohhhhhh, acaban de impugnar el resultado del concurso y tienen razón!!!! quítate los zapatos rojos, patrice: no estaban hechos para ti…. :)
lo que resalta del cortejo es lo importante que lo hacen sentir…………………………independientemente de como lo hagan…….. es basura esta historia sino es completa