La intimidad

01Ene09

sumo

Y por intimidad quiero decir la verdadera intimidad, la que uno tiene con sólo una persona (o, a lo mejor, con dos o tres) en toda una vida; no la que permite hablar con alguien a quien uno se siente próximo a propósito de los laxantes o los problemas con los dientes; o, si es una mujer, sobre el ciclo menstrual, o los dolores de próxtata. Estas son cuestiones privadas, no íntimas. Yo me refiero a la auténtica -la intimidad silenciosa-, donde las palabras dichas, las insinuadas, las promesas, casi son secundarias: la intimidad de la comprensión, de la compasión, que no tiene nada que ver con un “dispara sin miedo”, o con ser capaz de “abrirse” a los desconocidos (que, por otro lado, no significan nada).

El día de la independencia, Richard Ford 1995



2 Responses to “La intimidad”  

  1. 1 desorde

    :D comezar o ano con Ford está moi ben! feliz 09!

  2. 2 Señor

    Què bonito es tu blog.
    Lo guardé un día en mis marcadores y la verdad es que no sé por qué.
    Pero leyendo sobran razones para visitar continuamente.


Leave a Reply