la mentira

15Ago06

A todo el mundo le gusta mentir. A los padres cuando mienten a sus hijos; a los hijos cuando mienten a sus padres. A Manu Chao, a los políticos, a los viejos cuando se hacen los tontos, a los amigos. A los medios de comunicación, a los publicistas, a los curas. A los profes, a veces, para hacerse los interesantes. A los empresarios cuando dicen que su fábrica no contamina nada. A las asociaciones ecologistas cuando dicen que esa misma fábrica lo contamina todo. A los maridos y a las esposas. Incluso a los affaires de una noche.

En definitiva:a los hombres y a las mujeres.

A mi también. No mucho. Sólo cuando lo considero necesario. O cuando me divierte un poquito. También me parece muy divertido descubrir que alguien miente (o ha mentido), y hacer como que no me entero de nada. O saber dos versiones de la misma historia y calcular quién miente.

Sin mentiras no habría malentendidos y sin malentendidos la vida sería mucho más aburrida y también menos amena y divertida. Y como casi lo único que importa es disfrutarla, mintamos un poquito por el bien de la humanidad!

{y ahora me remito a lo que en su momento hizo el papel de musa}

Advertisements


3 Responses to “la mentira”

  1. 1 Laura

    En principio, sufro de sentimiento de culpabilidad católica extrema cuando miento, por eso sólo recurro a ella cuando la persona o la situación me obliga a ello. Pero, aunque hace un tiempo que elegí eliminar de mi vida a las personas y las situaciones que me obligaban a mentir, no lo he conseguido al 100 %, especialmente desde que trabajo. En cambio, también creo que hay un tipo de mentiras muy obvias, que suelen ser las divertidas y que quizás más que al terreno de la mentira pertenezcan al de la ficción. También creo que es mejor no traducir completamente ciertas letras de canciones en inglés…
    En otro orden de cosas, uno de mis principales problemas es la verborrea o el mutismo absoluto, no sé controlar ninguna de las dos cosas, aunque mis habilidades sociales hayan mejorado muchísimo con el paso de los años.
    No he leído Brookling Follies, pero sé que en algún viaje lo leeré. Ahora he empezado Fortunata y Jacita, así que creo que voy a estar entretenida para rato…
    Enhorabuena por tu blog, ya lo he incluido en mis Favoritos.

  2. Pero los malentendidos a veces son un rollo, o más bien un embrollo! y tengo la sensación de que a menudo, incluso cuando se dice la verdad hay malentedidos porque también hay que contar con eso de las interpretaciones, el ego y la percepción individual. Vaya dislate!

  3. 3 pat.

    Ggggg! Desanex, qué agonías! Si en realidad tienes razón…, pero yo me refiero a esa clase de mentiras sin importancia que como bien dijo Laura pertenecen más bien al terreno de la “ficción”, y en las que, tal como dijo Carmen Martín Gaite, “late siempre una intención de rectificar ese mundo que se sueña o se necesita de otra manera. Son como una quilla para roturar la árida realidad en busca de cosecha narrativa más fructífera”. Además, quiero dejar bien claro, que no soy una mentirosa compulsiva ni nada por el estilo!! a mí solo me gustan las mentiras sin importancia que hacen más divertida la realidad, las otras, como vosotros, también las detesto.


Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair / Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair / Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair / Cambiar )

Google+ photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google+. Sair / Cambiar )

Conectando a %s


%d bloggers like this: